Las rabietas son una de las consultas más frecuentes en psicología infantil. Y lo primero que hay que decir es que, en la mayoría de los casos, son normales. Pero hay situaciones en las que conviene mirarlas más de cerca.
¿Qué es una rabieta y por qué ocurre?
Una rabieta es una reacción emocional intensa ante la frustración. Entre los 18 meses y los 4 años, el cerebro infantil todavía no tiene los recursos para gestionar la rabia o el desacuerdo. El niño siente mucho más de lo que puede expresar con palabras, y el cuerpo lo expresa: llanto, gritos, tirarsesal suelo, golpes.
Esto no significa que el niño esté "malcriado" ni que los padres lo estén haciendo mal. Es una respuesta evolutiva esperable. Lo que sí importa es la frecuencia, la intensidad y la edad en que ocurren.
Señales que merecen atención profesional
- Rabietas muy frecuentes (más de 3 o 4 al día) en niños mayores de 4 años.
- Episodios que duran más de 25 minutos y que no ceden con ninguna estrategia.
- Comportamientos autolesivos durante la rabieta: golpearse la cabeza, morderse.
- Rabietas que ocurren también fuera de casa: en el colegio, en casa de los abuelos.
- Niños en edad escolar que siguen teniendo rabietas con la misma intensidad que con 2 años.
- Rabietas asociadas a otras dificultades: sueño, concentración, relaciones con iguales.
El papel de los padres: qué ayuda y qué no
Ante una rabieta, la respuesta más eficaz combina dos cosas que parecen opuestas: límite claro y calma. Ni ceder para que pare rápido (lo refuerza), ni escalar emocionalmente al mismo nivel del niño (lo intensifica).
Dicho esto, saber qué hacer en teoría y poder hacerlo en el momento son cosas muy distintas, especialmente si los padres están agotados o si el niño tiene un temperamento particularmente intenso. Ahí es donde la orientación psicológica puede marcar la diferencia.
Cuándo tiene sentido consultar
Si sientes que las rabietas están afectando la convivencia, si notas que no mejoran con el tiempo o si se acompañan de otras señales preocupantes, una valoración en nuestra consulta de psicología infantil en Tenerife Sur puede ayudar a entender qué está pasando y a diseñar un plan adaptado a tu hijo y a tu familia.
También, si conviven con dificultades de atención o hiperactividad, es importante valorarlo de forma integral.
¿Las rabietas de tu hijo te tienen agotado o preocupado?
Te ayudamos a valorar qué está pasando y a orientar el caso. Atendemos a niños en San Isidro, con Elsa Martín, colegiada T-03646.
Pedir cita infanto-juvenil